Después de la carrera por las renovables, comienza la era de la flexibilidad: Norvento llega a Brasil con convertidores de hasta 9 MW y una nueva visión de la energía
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- 17 hours ago
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En una entrevista exclusiva con EnergyChannel durante Intersolar South America 2026, Gustavo Christovam João, ingeniero de aplicaciones de la española Norvento TECHnPower, explica por qué el futuro no estará definido únicamente por más energía solar, más eólica o más baterías, sino por la capacidad de transformar todas estas tecnologías en un único sistema inteligente, flexible y controlable.
Por Ricardo Honório | EnergyChannel
Cobertura Especial — Intersolar South America 2026 | São Paulo
Durante años, la transición energética se contó en números.
¿Cuántos gigavatios de energía solar se instalaron?
¿Cuántos parques eólicos entraron en operación?
¿Cuánto cayó el precio de los módulos?
¿Cuánto aumentó la participación de las energías renovables?
Esa carrera aún no ha terminado.
Pero una nueva pregunta comienza a ocupar el centro de las decisiones energéticas:
Ya no basta con saber cuánto podemos generar. Tenemos que decidir cuándo estará disponible esa energía.
El sol puede producir electricidad al mediodía.
Pero ¿qué ocurre si el sistema la necesita cuatro horas después?
El viento puede soplar durante la madrugada.
Pero ¿qué pasa si la demanda se concentra al comienzo de la noche?
Una planta puede producir energía limpia en abundancia.
Pero ¿qué ocurre si la red no puede absorberla en ese momento?
Estas preguntas apuntan a un cambio silencioso, pero profundo.
La primera etapa de la transición energética estuvo dominada por la expansión de las renovables.
La próxima estará dominada por la flexibilidad.
Precisamente esta visión surgió de la conversación entre EnergyChannel y Gustavo Christovam João, ingeniero de aplicaciones de Norvento TECHnPower, durante el debut de la compañía española en Intersolar South America.
“Estamos en una transición en la que ya no se trata únicamente de añadir renovables. Tenemos que entender si necesitamos esa energía ahora, en el momento en que se genera, o dentro de cuatro horas.”
Esta puede ser una de las preguntas más importantes para el sistema eléctrico de la próxima década.
Una empresa que comenzó como ingeniería antes de convertirse en fabricante
Para entender a Norvento, es necesario retroceder más de cuatro décadas.
Según Gustavo, la compañía nació en España como una empresa de ingeniería.
Posteriormente también se convirtió en IPP — Independent Power Producer, desarrollando y operando sus propios proyectos de energías renovables.
Solo después avanzó profundamente hacia la fabricación de tecnología.
Ese orden importa.
Porque significa que parte de los equipos desarrollados por la empresa nació a partir de problemas que sus propios ingenieros encontraron en el mundo real.
“Comenzamos con ingeniería, adquirimos mucha experiencia en nuestros propios proyectos y conseguimos observar, desde el punto de vista del cliente, sus necesidades y desafíos.”
Actualmente, Norvento trabaja en diferentes áreas de la transición energética, con especial énfasis en electrónica de potencia, almacenamiento, microrredes, generación renovable y aerogeneradores.
Según Gustavo, el grupo acumula más de 40 años de experiencia en el sector y cuenta con cientos de megavatios en proyectos propios, principalmente en España.
Pero existe algo especialmente interesante en esta trayectoria.
La empresa no comenzó preguntándose:
“¿Qué equipo podemos vender?”
Comenzó enfrentándose a otra pregunta:
“¿Qué equipo necesitamos para resolver nuestro propio problema?”
De 50 kW a casi 9 MW
Esta evolución se hace evidente cuando Gustavo describe la trayectoria de los convertidores de la compañía.
“Comenzamos con convertidores de 100 kW, de 50 kW. Y este llega a 9.000 kW.”
Décadas de aprendizaje en proyectos más pequeños terminaron convergiendo en una nueva generación de equipos utility-scale.
En Intersolar 2026, la compañía presentó al mercado brasileño la familia nXL, desarrollada para aplicaciones de gran escala.
La documentación oficial de Norvento indica que la plataforma puede alcanzar aproximadamente 9 MVA en un formato de 20 pies, dependiendo de la configuración, combinando una elevada densidad de potencia con funciones avanzadas de soporte a la red.
Es un salto impresionante.
De decenas de kilovatios a megavatios.
Pero la potencia quizá sea la parte menos interesante de la historia.
9 MW en 20 pies: cuando el espacio también se convierte en ingeniería
En grandes plantas solares y sistemas de almacenamiento, la potencia por superficie instalada importa.
Cada metro ocupado representa infraestructura.
Cables.
Cimentaciones.
Logística.
Obras civiles.
Distancias eléctricas.
Puesta en marcha.
Mantenimiento.
La propuesta de la familia nXL consiste en concentrar una elevada potencia dentro de una arquitectura compacta.
En su configuración Power Station, Norvento integra convertidor, transformador de media tensión y switchgear en una única plataforma skid.
En el caso del nXL PCS Power Station, orientado al almacenamiento utility-scale, la empresa declara una capacidad de hasta 9 MVA en 20 pies.
En la versión fotovoltaica, la arquitectura sigue la misma lógica de integración para grandes plantas solares.
Menos espacio.
Menos interfaces.
Menor complejidad en campo.
En proyectos que pueden alcanzar cientos de megavatios, pequeñas optimizaciones multiplicadas decenas de veces dejan de ser pequeñas.
Diseñado para el desierto y otros entornos extremos
Otro punto destacado durante la entrevista es el sistema de refrigeración.
El nXL utiliza una arquitectura sellada con refrigeración líquida, reduciendo el intercambio de aire entre la sección de potencia y el ambiente exterior.
Esto resulta especialmente importante en lugares donde el polvo, las partículas, la salinidad, la corrosión o las temperaturas extremas pueden comprometer los equipos electrónicos.
Gustavo menciona el Desierto de Atacama como ejemplo del tipo de entorno que exige una atención especial a la ingeniería térmica.
La documentación técnica de Norvento indica protección IP65, funcionamiento a potencia nominal hasta 40 °C sin derating y una arquitectura de refrigeración diseñada para entornos severos.
Es un recordatorio importante:
La transición energética puede ser global.
Pero los equipos siguen teniendo que sobrevivir en el lugar donde son instalados.
THDi inferior al 1%: la calidad también importa
La potencia no es el único indicador relevante.
Cuanto mayor sea la penetración de la electrónica de potencia en el sistema eléctrico, mayor será la importancia de la calidad de la energía entregada por estos equipos.
Gustavo destacó durante la conversación una distorsión armónica total extremadamente baja.
La especificación oficial de la familia nXL confirma un THDi inferior al 1% en todo su rango operativo.
Puede parecer un detalle técnico.
No lo es.
En sistemas eléctricos cada vez más electrónicos, la calidad de energía, los armónicos, la estabilidad y la capacidad de respuesta adquieren un peso creciente.
Y es precisamente aquí donde aparece quizá la característica más estratégica del equipo.
Grid Forming: ya no bastará con conectarse a la red. Habrá que ayudar a sostenerla
La familia nXL fue desarrollada con capacidad para operar tanto en Grid Following como en Grid Forming.
La documentación de Norvento también incluye funciones como Black Start, STATCOM, filtro activo y servicios de soporte a la red.
Esto sitúa al producto dentro de una discusión mucho más amplia que el almacenamiento.
A medida que la energía solar y eólica aumentan su participación, el sistema eléctrico pasa a depender cada vez más de equipos basados en electrónica de potencia.
Y estos equipos tendrán que hacer mucho más que simplemente convertir corriente continua en corriente alterna.
Tendrán que contribuir a:
estabilidad;
control de tensión;
control de frecuencia;
calidad de energía;
recuperación de la red;
y operación en sistemas cada vez más complejos.
Gustavo resume la importancia de esta capa:
“La parte de control, que mucha gente no observa, es importante. Los códigos de red son cada vez más exigentes.”
En otras palabras:
el futuro no pertenece necesariamente al inversor más potente. Puede pertenecer al inversor más inteligente.
Y entonces entran las baterías
Si la flexibilidad representa la próxima etapa de la transición energética, el almacenamiento es una de las principales herramientas para proporcionarla.
Gustavo explica el problema de forma sencilla.
La energía renovable se produce cuando el recurso está disponible.
Solar cuando existe irradiación.
Eólica cuando existe viento.
Pero el consumidor y la red no necesariamente necesitan esa energía en ese mismo instante.
Aquí es donde entra el BESS.
“Generaste la energía, pero ¿tienes que despacharla inmediatamente? No. Puedes almacenarla, conservarla y despacharla después.”
Esta capacidad transforma la relación entre tiempo y electricidad.
El megavatio-hora producido al mediodía no necesariamente tiene que ser consumido al mediodía.
Puede desplazarse.
Programarse.
Preservarse.
Despacharse cuando tenga mayor valor económico o sistémico.
BESS puede significar cosas completamente diferentes dependiendo de quién lo observe
Hay otra observación importante en la entrevista.
No existe una única aplicación para el almacenamiento.
Para un generador, BESS puede significar arbitraje.
Para la red, puede significar estabilidad.
Para una industria, puede significar calidad de energía.
Para un consumidor crítico, puede significar backup.
Para un proyecto renovable, puede significar desplazamiento temporal de la generación.
Para el sistema eléctrico, puede significar capacidad y flexibilidad.
“Depende del punto de vista de quien lo esté analizando. Depende de dónde esté conectado ese BESS.”
Esta frase ayuda a explicar por qué intentar calcular el valor de una batería únicamente a partir del costo del kWh almacenado puede resultar insuficiente.
El valor también está en el servicio que esa energía es capaz de prestar.
La batería no es el cerebro del BESS
Tal vez una de las afirmaciones técnicamente más importantes de Gustavo durante la entrevista sea también una de las más sencillas:
“El BESS no es solo la batería.”
Una gran instalación de almacenamiento cuenta con toda una cadena de equipos.
Baterías.
PCS — Power Conversion System.
Transformadores.
Switchgear.
EMS — Energy Management System.
PPC.
Sistemas de protección.
Automatización.
Control.
Comunicación.
La batería almacena energía.
Pero alguien tiene que decidir:
cuándo cargar;
cuándo descargar;
con qué potencia;
hasta qué estado de carga;
cuántos ciclos realizar;
qué servicio priorizar;
y cómo preservar la vida útil del activo.
Ahí entra la electrónica de potencia.
“El PCS, el convertidor junto con el EMS y el PPC, son el cerebro.”
Una decisión equivocada también envejece la batería
Esta inteligencia tiene consecuencias económicas directas.
Las baterías se degradan.
La velocidad de esa degradación depende de múltiples factores.
Profundidad de descarga.
Estado de carga.
Potencia de carga y descarga.
Temperatura.
Número de ciclos.
Estrategia operativa.
Esto significa que dos proyectos con baterías aparentemente iguales pueden obtener resultados económicos completamente diferentes dependiendo de cómo sean operados.
Una estrategia puede maximizar los ingresos hoy y acelerar la degradación.
Otra puede preservar el activo, pero dejar dinero sobre la mesa.
La respuesta correcta depende del objetivo del proyecto.
Y esa respuesta es, cada vez más, una decisión de software.
El proyecto híbrido sustituye a las cajas separadas
Durante décadas, el sector energético organizó las tecnologías en compartimentos.
Solar.
Eólica.
Baterías.
Diésel.
Biomasa.
Red.
Cada una era tratada como un proyecto independiente.
Gustavo considera que esta lógica está comenzando a desaparecer.
“La tendencia es ver el proyecto como un todo, como un sistema híbrido.”
La pregunta deja de ser:
¿qué tecnología debo instalar?
Y pasa a ser:
¿qué combinación de tecnologías entrega la energía que necesito, en el momento en que la necesito, con el costo y la confiabilidad que necesito?
La diferencia parece semántica.
En la práctica, cambia completamente la ingeniería.
Solar + eólica + BESS dejan de ser tres proyectos
Imagine una región con un excelente recurso solar durante el día y un buen recurso eólico durante otros períodos.
Existe además una batería.
Quizá una fuente convencional de respaldo.
Y una conexión limitada a la red.
El desafío deja de ser optimizar cada activo individualmente.
El objetivo pasa a ser hacer que todo el conjunto funcione como una única planta coordinada virtualmente.
“El proyecto tiene que ver todo como un gran elemento y no como varios elementos pequeños e independientes.”
Aquí es donde el control, la automatización y la electrónica de potencia se convierten en protagonistas.
El hardware genera y almacena.
El control transforma todo eso en un sistema.
En el Caribe, el futuro ya funciona como un sistema
Gustavo menciona proyectos de Norvento en el Caribe como ejemplo de este enfoque.
Existen instalaciones que combinan generación diésel, fotovoltaica y BESS.
En estos entornos, los ingenieros trabajan con el cliente para definir algoritmos y estrategias:
cuándo cargar;
cuándo descargar;
cuántos ciclos utilizar;
cuánto preservar la batería;
cuándo priorizar disponibilidad;
cómo reducir el consumo de combustible;
y cómo suministrar energía a esa comunidad.
Es una demostración concreta de que la hibridación no significa simplemente colocar diferentes tecnologías en el mismo terreno.
Significa hacerlas pensar juntas.
Integración vertical como estrategia tecnológica
Norvento estructuró equipos de ingeniería, proyectos, automatización, control y operación dentro de una cadena relativamente verticalizada.
Esto permite una relación interesante entre experiencia operativa y desarrollo de producto.
El problema encontrado en campo puede regresar a ingeniería.
La ingeniería modifica el control.
El control influye en el producto.
El producto vuelve al campo.
Es un ciclo.
Y ayuda a explicar cómo una empresa que comenzó desarrollando sus propios proyectos renovables llegó a fabricar convertidores de escala multimegavatio.
¿Por qué Brasil?
2026 marca la primera participación de Norvento en Intersolar South America.
Y la compañía llega sin pretender que ya conoce todas las respuestas.
Gustavo es claro:
“Estamos llegando para entender el mercado y conocer sus necesidades.”
Esta cautela es relevante.
Brasil no es simplemente una versión tropical del mercado español.
Su matriz energética es diferente.
Su red es diferente.
Su presencia hidroeléctrica es diferente.
Sus distancias son diferentes.
Sus grandes consumidores están distribuidos de otra manera.
Sus códigos de red tienen particularidades.
Y, por lo tanto, el valor del almacenamiento también puede ser diferente.
Brasil ya posee una gigantesca “batería”, solo que está hecha de agua
Gustavo hace una comparación especialmente interesante.
Brasil cuenta con una enorme participación hidroeléctrica.
Los embalses pueden, dentro de sus limitaciones operativas, almacenar energía potencial en forma de agua.
“Una hidroeléctrica es un gran sistema de almacenamiento, un gran BESS, si lo analizamos de esa manera; simplemente no utiliza baterías.”
Técnicamente son tecnologías muy diferentes.
Pero la analogía ayuda a explicar una característica estructural de Brasil.
La necesidad brasileña de baterías no necesariamente seguirá exactamente la misma trayectoria que la de países con matrices diferentes.
En España, el arbitraje puede asumir un determinado peso.
En Brasil, otras aplicaciones pueden avanzar más rápidamente.
Capacidad, peak shaving, backup y descarbonización
Gustavo identifica diferentes puertas de entrada para el almacenamiento en Brasil.
Mercado de capacidad.
Aplicaciones industriales.
Peak shaving.
Backup.
Calidad de energía.
Descarbonización de grandes consumidores.
Integración renovable.
Cada una posee una lógica económica diferente.
Esto refuerza un principio fundamental:
no existe “el mercado brasileño de BESS”. Existen varios mercados de BESS dentro de Brasil.
Y la estrategia de Norvento en este primer momento consiste precisamente en comprender cuáles de ellos presentan mayor compatibilidad con sus tecnologías.
Norvento no llega anunciando una fórmula prefabricada
La empresa estudia diferentes modelos para el país.
Venta de equipos.
Alianzas.
Ingeniería.
Integración en proyectos de mayor escala.
Posibles estructuras turnkey.
La configuración dependerá del cliente.
En un gran proyecto utility-scale pueden existir varios players dentro de la cadena.
En una industria, el consumidor puede preferir tratar con un único proveedor.
“Todo depende de segmentar y entender cada proyecto individualmente.”
Esta postura es importante porque el almacenamiento sigue siendo un mercado en formación.
Intentar imponer una única solución comercial para todas las aplicaciones significaría ignorar precisamente la complejidad que hace tan interesante este mercado.
La próxima revolución quizá ni siquiera se llame BESS
Al final de la entrevista, Ricardo Honório pidió a Gustavo que imaginara un nuevo encuentro en 2030.
¿Qué habría cambiado?
La respuesta quizá sea la mejor síntesis de toda la conversación.
Hace cinco años, recuerda Gustavo, las baterías todavía formaban parte de una discusión mucho más incipiente.
Técnicamente posibles.
Pero frecuentemente difíciles de justificar desde el punto de vista comercial.
Ahora el escenario ha cambiado.
Los costos han caído.
Las aplicaciones han madurado.
Los proyectos han crecido.
Y nuevas químicas continúan avanzando.
Litio.
Sodio.
Estado sólido.
Y otras tecnologías que todavía podrán alcanzar escala.
Pero quizá el mayor cambio no esté en la química.
Quizá esté en el lenguaje.
“Quién sabe, quizá ya no hablaremos de BESS. Hablaremos de sistemas.”
Esta frase merece atención.
Porque describe exactamente hacia dónde parece avanzar la industria.
2030: menos equipos, más sistemas
Tal vez en 2030 nadie pregunte simplemente:
¿Cuántos megavatios solares tiene?
O:
¿Cuál es el tamaño de su batería?
La pregunta podría ser otra:
¿cuánta flexibilidad puede entregar su sistema?
¿Cuánto puede desplazar?
¿Cuánto puede despachar?
¿Cuánto puede responder?
¿Cuánto puede estabilizar?
¿Cuánto puede preservar?
¿Cuánto puede descongestionar la transmisión?
¿Cuánta energía renovable puede integrar?
Gustavo resume este cambio:
“Ya no se trata de cómo añado renovables, sino de cómo aumento la flexibilidad, cómo incremento la previsibilidad de mi sistema, cuáles son los desafíos y cómo descongestiono mi línea de transmisión.”
Ese es el salto.
De la tecnología individual a la función sistémica.
Análisis EnergyChannel | La próxima fase de la transición energética no se medirá únicamente en gigavatios
Existe un cambio que está ocurriendo silenciosamente en la industria energética mundial.
Durante la primera gran fase de la transición energética, ganar significaba instalar.
Más paneles.
Más turbinas.
Más megavatios.
Más capacidad renovable.
Esta expansión fue indispensable.
Pero creó un nuevo conjunto de desafíos.
Exceso de generación en determinados horarios.
Congestión.
Curtailment.
Volatilidad.
Necesidad de capacidad.
Calidad de energía.
Estabilidad.
Diferencias entre generación y demanda.
Y cuanto más renovable añadimos, más importantes se vuelven estas cuestiones.
Por eso la próxima etapa no será simplemente una continuación de la primera.
Será un cambio de paradigma.
De la generación a la gestión.
De la potencia a la flexibilidad.
Del equipo al sistema.
En este mundo, una batería aislada vale menos que una batería correctamente controlada.
Una planta solar aislada puede valer menos que una planta híbrida capaz de desplazar su producción.
Un aerogenerador deja de representar únicamente generación cuando puede operar coordinado con almacenamiento.
Y un convertidor deja de ser simplemente una pieza entre corriente continua y alterna cuando comienza a participar activamente en la estabilidad de la red.
La historia de Norvento es especialmente interesante porque acompaña esta transformación desde dentro.
Comenzó en la ingeniería.
Se convirtió en desarrolladora y operadora de proyectos.
Aprendió en campo.
Comenzó a fabricar.
Empezó con convertidores de decenas de kilovatios.
Ahora presenta una familia que alcanza una escala aproximada de 9 MW.
Y llega a Brasil precisamente cuando el país comienza a discutir de manera mucho más concreta el papel de las baterías en su sistema eléctrico.
Pero quizá la mayor contribución de esta entrevista no sea un producto.
Ni 9 MW.
Ni Grid Forming.
Ni refrigeración líquida.
Es una idea.
Quizá estemos cerca del momento en que dejaremos de pensar en la energía solar, la eólica y las baterías como industrias separadas.
Serán simplemente componentes.
Herramientas dentro de una arquitectura mayor.
El verdadero producto será la capacidad de entregar energía:
donde sea necesaria;
cuando sea necesaria;
con la calidad necesaria;
durante el tiempo necesario.
Si esta visión se confirma, la carrera energética hasta 2030 no será ganada necesariamente por quien instale más equipos.
Será ganada por quien consiga hacer que esos equipos funcionen juntos.
La primera era de las renovables fue sobre generación.
La segunda comienza ahora.
Y será sobre flexibilidad.
EnergyChannel Special Coverage | Intersolar South America 2026
En su primera participación en Intersolar South America, la española Norvento TECHnPower presentó al mercado brasileño su experiencia en electrónica de potencia, almacenamiento, microrredes e integración de tecnologías renovables.
Entre los principales destaques se encuentra la familia nXL, desarrollada para aplicaciones utility-scale y disponible en diferentes arquitecturas para energía fotovoltaica, almacenamiento y sistemas híbridos. La plataforma alcanza aproximadamente 9 MVA en determinadas configuraciones e incorpora funciones avanzadas como Grid Forming y Black Start.
La compañía también ha desarrollado configuraciones híbridas que integran fotovoltaica y BESS mediante acoplamiento DC, reforzando precisamente la visión defendida por Gustavo durante la entrevista: el futuro estará menos relacionado con tecnologías aisladas y mucho más con sistemas energéticos integrados.
Entrevistado: Gustavo Christovam João
Cargo: Ingeniero de Aplicaciones
Empresa: Norvento TECHnPower
Entrevista: Ricardo Honório — EnergyChannel
Evento: Intersolar South America 2026
Lugar: Expo Center Norte — São Paulo, Brasil
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We Tell the Stories Driving the Energy Transition.
Después de la carrera por las renovables, comienza la era de la flexibilidad: Norvento llega a Brasil con convertidores de hasta 9 MW y una nueva visión de la energía



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