Una Señal Rara en el Mercado Libre de Energía: Cuando la Cuenta Empieza a Llegar
- Energy Channel Global

- 2 hours ago
- 4 min read
En poco más de siete años en el sector, pocas veces he visto al mercado “hablar” con tanta claridad. El caso de una industria que decidió no migrar al Mercado Libre porque la operación generaría pérdidas en el año en curso incluso con un 50% de descuento en la tarifa de red no es un detalle anecdótico. Es una señal de cambio de régimen.

El hecho de que la denuncia del contrato con la distribuidora ya hubiera sido presentada antes de la aprobación de la Ley 15.269/2025 solo refuerza la seriedad de la decisión: no fue improvisación, fue una reacción a una cuenta que simplemente dejó de cerrar.
Revisé los cálculos presentados por la comercializadora. La conclusión fue clara: la pérdida era real.
Esto incomoda porque contradice una de las narrativas más difundidas en el mercado: la idea de que migrar al Mercado Libre significa, por definición, ahorro inmediato.
No siempre es así.
La migración es una decisión económica y jurídica al mismo tiempo, y cuando cambian los fundamentos, cambia también el resultado.
Qué Hay Detrás: Precios “Agresivos” y el PLD como Muleta
En la práctica, parte del mercado ha crecido vendiendo energía por debajo de niveles económicamente sostenibles para capturar clientes y ganar escala.
La apuesta recurrente era conocida: un PLD bajo durante más tiempo, muchas veces tratado casi como un piso informal del sistema un PLD que, en términos de señalización de riesgo, terminaba siendo artificial.
Cuando ese escenario cambia y cambia los modelos que dependen de precios “milagrosos” pierden sustento.
Los proveedores comienzan a sentir la presión:
• necesidad de recomprar energía para cumplir posiciones
• mayores exigencias de garantías
• deterioro crediticio
• y, en casos más graves, estrés de liquidez.
Del lado del consumidor, lo que se vendía como ahorro se convierte en una ecuación que deja de cerrar o peor, en un contrato que empieza a ser puesto a prueba en sus límites.
Ley 15.269/2025: Por Qué el Futuro Puede Ser Más Costoso
El escenario de 2026 está marcado por varias presiones simultáneas.
Desde el punto de vista regulatorio y estructural, la Ley 15.269/2025 ha sido interpretada por muchos agentes como un punto de recalibración de subsidios y descuentos, especialmente en lo relacionado con las tarifas de red TUSD/TUST y sus condiciones para nuevas migraciones.
En términos prácticos, la lectura predominante es que la ventana de incentivos para nuevos entrantes se está reduciendo, y el mercado comienza a reflejar ese cambio en los precios.
Sumado a la dinámica de precios, el efecto en el consumidor es previsible:
• menor beneficio estructural en ciertos casos de migración• precios más altos en el Mercado Libre (ACL)• y una inflación energética potencialmente superior a los índices generales.
Cuando aparecen ofertas de energía incentivada para 2026 en niveles significativamente superiores a R$ 400/MWh, la lógica económica para parte de los consumidores del Grupo A cambia por completo.
Aquí conviene aclarar un punto técnico que muchas veces se distorsiona en el debate público.
Esto no significa afirmar que el descuento de la energía incentivada sea “maravilloso”, ni defender narrativas simplistas sobre la Cuenta de Desarrollo Energético (CDE).
El punto es más simple: todo en la cadena energética debe pagarse.
Generación, comercialización y entrega implican:
• CAPEX• OPEX
• costo de capital
• riesgo de desempeño
• garantías
• respaldo energético
• y estructura de comercialización.
La cuenta siempre reaparece en algún punto del sistema.
Y cuando uno de esos componentes deja de ser sostenible, el mercado ajusta precio, condiciones, riesgo o exigencias de garantías.
El Otro Lado de la Moneda: Precios Altos Endurecen los Contratos
Cuando los precios suben, no solo cambia la hoja de cálculo: cambia el comportamiento de los agentes.
En las últimas semanas hemos visto agentes notificados formalmente por incumplimientos contractuales en contratos de compra de energía.
Y es importante destacar que muchas notificaciones no se limitan al impago.
También incluyen aspectos que, en tiempos más cómodos, se trataban como rutina administrativa:
• firmas contractuales
• garantías financieras
• condiciones precedentes
• plazos
• y hitos formales.
En un entorno de precios altos, el incentivo del vendedor es claro: aumenta la aversión al riesgo.
Dependiendo de la exposición, el vendedor puede verse obligado a recomprar energía para cumplir compromisos o incluso verse motivado a buscar una repricing del contrato.
El resultado práctico es que el cumplimiento contractual deja de ser burocracia y se convierte en gestión de riesgo.
Cuando el mercado se tensa, el contrato deja de ser secundario y pasa a ser protagonista.
2026 Puede Separar “Precio” de “Estructura”
El mensaje final es claro:
2026 probablemente separará a quienes están en el Mercado Libre por convicción técnica de quienes entraron solo por precio.
Migración, renovación contractual, recontratación e incluso autoproducción deben tratarse con la seriedad de un sector donde nada es gratis y donde los precios siempre terminan obedeciendo a los fundamentos económicos.
Si en los últimos años hubo espacio para excesos energía demasiado barata, riesgos subestimados, PLD tratado como certeza el ciclo actual parece estar haciendo lo que el sector energético siempre hace al final:
restablecer disciplina económica y disciplina contractual.
Para el consumidor, eso significa cambiar la pregunta:
"¿Cuál es el menor R$/MWh?"
por una más madura:
“¿Qué estructura de suministro puedo sostener realmente, con riesgo medible, garantías adecuadas y capacidad real de entrega?”
Una Señal Rara en el Mercado Libre de Energía: Cuando la Cuenta Empieza a Llegar



Comments